DESDE 1905
La familia Perea...
Ha hecho de la zapatería infantil una tradición que ha pasado de generación en generación durante más de un siglo. Lo que comenzó como un pequeño comercio fundado con esfuerzo e ilusión, hoy sigue vivo con la misma pasión y cercanía de siempre.
En el año 1905, Francisco Perea decidió abrir su primera tienda en el emblemático Puente Viejo de Murcia. Con esfuerzo, dedicación y una gran ilusión por ofrecer calzado infantil de calidad, puso los cimientos de lo que con el tiempo se convertiría en una tradición familiar.
Tras él, fueron sus hijas quienes, con mucho cariño y orgullo, continuaron al frente de la zapatería durante décadas, consolidando el negocio y transmitiendo los mismos valores con los que nació: cercanía, confianza y compromiso con las familias murcianas.
Es Marian, nieta de Paco Perea, quien se encarga de dar continuidad a esta bonita historia familiar. Ella representa la cuarta generación de la familia Perea y mantiene viva la esencia de la zapatería, ahora en su actual ubicación en la Avenida de la Constitución, a pocos metros de la Plaza Circular y de la Gran Vía.
Desde nuestros inicios hemos acompañado a miles de familias murcianas. Primero fueron los niños de ayer, luego sus hijos, y hoy son los abuelos quienes vuelven con sus nietos para confiar en nosotros. Para nosotros, no hay mayor orgullo que ver cómo varias generaciones regresan a la zapatería, manteniendo ese vínculo de confianza que nos une desde hace más de 100 años.
En nuestra zapatería creemos firmemente que los pies de los más pequeños merecen el mejor cuidado. Por eso apostamos siempre por calzado infantil de calidad, cómodo y seguro, seleccionando cuidadosamente cada modelo para garantizar un desarrollo saludable del pie. Además, trabajamos para ofrecerlo al precio más ajustado posible, porque sabemos que cuidar de los niños no debería estar reñido con la economía familiar.
UNO DE NUESTROS MAYORES VALORES ES...
El asesoramiento personalizado
Gracias a la experiencia de toda una vida dedicada al calzado infantil, aconsejamos a cada familia con cercanía y honestidad, buscando siempre lo que consideramos lo mejor para los niños en cada etapa de su crecimiento.
Más de un siglo después, seguimos aquí, fieles a nuestros principios: tradición, confianza, calidad y cariño por nuestro trabajo. Porque en la Zapatería Perea no solo vendemos zapatos, ayudamos a dar pasos firmes hacia el futuro.
Y no queremos terminar sin dar las gracias de corazón a todas las familias que han confiado y siguen confiando en nosotros. Para nosotros es una alegría y un orgullo inmensos cuando venís a la zapatería y compartís recuerdos de aquellos momentos en los que veníais de niños. Vuestras historias son también la nuestra, y por eso seguiremos caminando juntos, generación tras generación.





